“LA MURALLA” SIGUE CRECIENDO

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El centro de Escalada Deportiva sigue incorporando actividades con el apoyo de UTE y sus trabajadores/as

La fundación La Muralla habilitó la semana pasada una visita guiada a su Centro de Escalada Deportiva, en la ex Central Calcagno, para que funcionarios y funcionarias de UTE pudieran conocer los avances registrados en las obras.

Quienes visitaron el centro hace algunos meses pudieron constatar que efectivamente ha habido muchos cambios. El presidente de la fundación, Pablo Turielle, explicó que en estos momentos se está culminando todo el trabajo de techado de la cara norte del salón principal, lo cual se hizo a través de un convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP).

Turielle reconoció que aún se está en una etapa primaria de todas las mejoras proyectadas en la vieja central térmica. “Este año vamos a pegar un salto grande con la terminación de los techos y los pisos”, indicó. También habrá novedades en cuanto a los servicios que se prestan, porque durante 2018 pasarán a realizarse en este local actividades que la fundación desarrolla en otros centros: programas para chicos discapacitados o el programa “Preferiría estar escalando”, que funciona actualmente en la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ).

UN INSTRUMENTO PARA INCOPORAR VALORES

La fundación La Muralla se dedica a generar acciones de atención, educación, protección y cuidado a personas con discapacidad y a niños/as y adolescentes de bajos recursos. Tiene actualmente un convenio con el INAU por el cual 50 niños y adolescentes realizan actividades físicas, almuerzan y participan de campamentos. Turielle explicó que en 2016 la institución brindó asistencia a 600 niños mensualmente y “la idea es que atienda a 3.000”.

El objetivo principal de la tarea es dar a estas personas “visibilidad social” y contribuir a la modificación positiva de ciertos hábitos de conducta. La “escalada deportiva” se utiliza como instrumento para incorporar valores tales como la responsabilidad de las acciones propias, la colaboración, el cuidado de uno mismo y de los otros.

El proyecto se desarrolla en la ex Central Calcagno por una cesión que UTE realizó al INAU mediante comodato. Los funcionarios y funcionarias pueden colaborar con el financiamiento de las actividades de la institución siendo “Sponsor UTE”. La condición de Sponsor implica un aporte mensual de $100.

SERVIR COMO EJEMPLO  

Pero para Turielle, lo más importante que podemos aportar los adultos es nuestra presencia. “Servir como ejemplo, compartir un espacio con chicos del INAU”, que vienen en muchos casos de historias de maltrato y marginación. “Una de las peores agresiones que puede hacerse a un ser humano es ignorarlo, y la pobreza muchas veces invisibiliza”, reflexionó. Por el momento está habilitada la posibilidad de practicar escalada los días lunes, miércoles y viernes, así como también utilizar las instalaciones para festejos de cumpleaños del propio funcionario/a o su familia. Para esto es necesario adquirir la calidad de socio del proyecto y pagar una cuota mensual.

La posibilidad de que estos chicos interactúen con personas fuera de su ámbito cotidiano es vital para ayudar a su desarrollo educativo, sostiene Turielle. “El niño tiene que aprender normas sociales, límites, eso no viene innato. Nosotros ayudamos a eso, porque las personas son lo genético pero también sus vivencias, su interacción con la comunidad”. A este tipo de intervención, Turielle llama “inclusión social directa”.

“Nuestra idea es generar un ambiente en el que digamos al niño: ‘Vos valés la pena. Todo lo que hay acá es tuyo, tenés que cuidarlo y esforzarte para que sea algo mejor’”. Algunos de los jóvenes operadores que trabajan con los chicos fueron en su infancia niños que vivieron experiencias de abuso y maltrato. El propio Turielle vivió en un hogar del INAU y también en la calle, aquí y en Estados Unidos.

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