Plan Junta Lámparas

¿Qué es el Plan Junta Lamparas?


Junta Lámparas es un programa interinstitucional integrado por el MVOTMA, MIEM, MSP, y UTE, cuyo objetivo es la recolección y tratamiento final de lámparas fluorescentes compactas (lámparas de bajo consumo). Ha recibido el apoyo de Abitab y Redpagos, lo que permite alojar en sus locales, contenedores diseñados para el depósito de las lámparas.

Este programa permite dar un correcto destino a las lámparas de bajo consumo agotadas. En efecto, cada lámpara depositada recorrerá un proceso de tratamiento para su correcta disposición final.

En este programa, UTE se responsabiliza de la recolección de lámparas agotadas que la población deposite en los contenedores ubicados en locales adheridos. Posteriormente, las mismas serán trasladadas a una Planta de Tratamiento, en donde serán tratadas siguiendo un sistema avalado por la autoridad ambiental.

Preguntas frecuentes


Deben depositarse únicamente lámparas fluorescentes compactas sanas, también conocidas como bajo consumo, que estén agotadas o quemadas. No deben depositarse ningún otro tipo de objeto (pilas, tubos-luz, botellas) ni lámparas que no sean las indicadas.

¿En qué estado deben depositarse?

Es muy importante que las lámparas no estén dañadas, en ninguna de sus partes, y que sean depositadas sin embalaje alguno.

¿Dónde se encuentran los contenedores para depositarlas?

Están ubicados en locales Abitab y Redpagos de todo el país. Han sido diseñados para que la población deposite las lámparas y que al llegar al fondo del contenedor no se dañen, gracias a su sistema de rampas internas.

¿Qué se debe hacer si un tubo o una lámpara de mercurio se rompe?

La cantidad de mercurio en una lámpara que se rompe, se reparte entre el gas y el polvo que recubre el vidrio de la lámpara. Debido a la baja frecuencia de exposición y la concentración de mercurio que puede difundirse a la atmósfera, la rotura de una lámpara no representa un riesgo intolerable. De todos modos, se recomienda tener en cuenta la información sobre limpieza y eliminación que se brinda a continuación.*

 

Antes de limpiar ventilá la habitación:

  • Abrí la ventana y abandoná la habitación por 15 minutos o más.
  • Apagá el aire acondicionado, calefacción o ventilación si es que se encuentran prendidos.
     

Pasos para la limpieza en superficies duras:

  • Levantá con cuidado los fragmentos de vidrio y polvo usando papel rígido o cartón en forma de pala y colocalos en una bolsa de plástico que pueda sellarse y que no corra peligro de romperse.
  • Usá cinta adhesiva para colectar los fragmentos restantes de vidrio y polvo.
  • Limpiá el área con toallas de papel húmedas o toallitas húmedas desechables. Luego colocá las toallas usadas en la misma bolsa.
  • No uses aspiradora ni barras los restos de la rotura de las lámparas o tubos de luz de mercurio sobre superficies duras. El mercurio queda en la bolsa de la aspiradora y se va evaporando paulatinamente; al barrer las "bolitas" de mercurio se dispersan por todo el lugar.


Pasos para limpiar alfombras:

  • Levantá con cuidado los fragmentos de vidrio y polvo usando papel rigido o cartón en forma de pala y colocalos en una bolsa de plástico sellada que no corra riesgo de romperse.
  • Usá cinta adhesiva para recoger los fragmentos restantes de vidrio y polvo.
     

Pasos para limpiar ropa de vestir o de cama y otros objetos blandos:

  • Si la ropa o cualquier otro material blando estuvieron en contacto directo con el vidrio roto o el mercurio contenido en el polvo del interior del tubo o lámpara de luz, debe ser desechada. No laves ninguna de las prendas.
  • Si el calzado estuvo en contacto con vidrios rotos o mercurio en polvo del interior del tubo o lámpara, limpialos con papel húmedo o toallitas húmedas descartables. Luego colocalos en la bolsa de plástico para ser desechados.


Eliminación de materiales de limpieza:

  • Una vez terminada la limpieza lavate las manos después de disponer adecuadamente las bolsas de plástico que contienen el material tóxico.
  • Eliminar el material recolectado en la bolsa cerrada herméticamente envuelto en cartón y vertilo al contenedor. Debe ser envuelto en material resistente para evitar que vuelvan a romperse los vidrios, ya que en caso de hacerlo, volverían a liberar mercurio.
     

*Centro Coordinador Convenio Basilea-Centro Regional Convenio de Estocolmo para América Latina y Caribe.
 

Tratamiento y disposición final de las lámparas


¿Qué camino debe hacer la lámpara desde que se agota en mi casa hasta su tratamiento y disposición final?

  1. Una vez que la lámpara se agote, deberás desenroscarla con mucho cuidado (siempre del casquillo) para evitar roturas.
  2. Depositalas en los contenedores alojados en locales adheridos de Abitab y Redpagos.
  3. Las mismas serán transportadas hacia una planta en donde se le realizará un tratamiento para extraer el mercurio, para luego encapsularlo en hormigón y enviarlo a disposición final.
  4. El vidrio y restos metálicos / electrónicos ya limpios y libres de presencia de mercurio son enviados a disposición final.

¿Cómo es el contenedor dónde se depositan las lámparas?

El diseño del contenedor fue cuidadosamente pensado para evitar roturas de las lámparas una vez depositadas. Internamente cuenta con un sistema de rampas, el cual permite que las lámparas caigan suavemente hasta el fondo evitando que se golpeen entre sí. A través de un pequeño visor se puede saber cuándo el contenedor se encuentra pronto para ser retirado.

¿Cómo se trata el mercurio?

Una vez recibidas desde los locales de Abitab y Redpagos, las lámparas fluorescentes compactas agotadas (LFCa), se colocan en un canasto de acero inoxidable en el que permanecerán durante todo el proceso. Este proceso consiste básicamente en la molienda de la lámpara y la separación del mercurio por precipitación química. Posteriormente el mercurio se encapsula en bloques de hormigón, mientras que el resto de la lámpara, previo lavado es enviado a disposición final.

¿Por qué es importante que deposite las lámparas agotadas?

Las lámparas fluorescentes compactas son más eficientes, ahorran un 80% de electricidad con respecto a las lámparas incandescentes y duran 8 veces más. En su interior contienen mercurio el cual debe ser extraído para poder tratarlo adecuadamente. SI la lámpara se rompe antes de depositarla en el contenedor, el mercurio que estaba contenido en su interior es liberado al ambiente y, en grandes cantidades, puede contaminar. Por estas razones es importante llevar las lámparas de bajo consumo agotadas a los locales habilitados de Abitab y Redpagos sin roturas. Esto es imprescindible para que reciban una gestión adecuada, tanto en su recolección como en el transporte, tratamiento y destino final. El Plan Juntalámparas, más que un compromiso interinstitucional, debe ser un compromiso de todas y todos.