INVERTIR, UNA NECESIDAD INELUDIBLE EN EL SECTOR ELÉCTRICO

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Casaravilla habló sobre las dificultades de UTE para encarar con recursos propios las necesarias inversiones de cara al futuro

Las restricciones en materia de inversión constituyen la principal amenaza que enfrenta UTE de cara al futuro, porque la expansión del sector eléctrico requiere invertir permanentemente y si la empresa no puede hacerlo debe ceder a terceros esa responsabilidad. Así lo dijo el presidente de UTE Gonzalo Casaravilla, al hablar en el foro “Competitividad, tecnología e innovación”, que organizó DERES el 27 de julio.

“No hay duda que el futuro es eléctrico y una empresa eléctrica que tiene 5.000 millones de dólares de patrimonio tiene que operar y mantener sus instalaciones, y además hacer las expansiones y las reposiciones necesarias. Para eso necesita invertir y si no puede hacerlo por un tema de espacio fiscal tendrá que buscar que lo haga otro”, dijo Casaravilla.

Un espacio fiscal acotado limita las posibilidades de la empresa pero ésta no puede dejar de realizar las obras necesarias en un sector altamente sensible al avance tecnológico, destacó el titular de UTE. “Nuestra obligación es prestar un servicio de la mejor calidad y para eso estamos necesitando subcontratar obras o hacer leasing para tender líneas eléctricas y al final eso termina siendo más caro”, añadió.

También se refirió a la polémica que se instaló hace unos días sobre el uso de los recursos provenientes del cambio de la matriz eléctrica. “Hay una discusión que tiene que ver con cómo se utilizan esos recursos que se generan a partir de buenas decisiones. Si la ganancia que ya tenemos a partir del cambio de la matriz eléctrica se usa para infraestructura necesaria para el país, repercute en beneficio de la sociedad. El Poder Ejecutivo es quien toma esas decisiones. Desde el punto de vista de UTE empresa, lo que tenemos que hacer es apuntalar esas decisiones con una buena gestión, baja de costos y aumento de la productividad”, subrayó Casaravilla.

ANTICIPARSE AL FUTURO

El evento de DERES contó con la presencia de destacados panelistas que debatieron en torno a las consecuencias del avance tecnológico y la innovación sobre la competitividad de las empresas, tanto públicas como privadas, y su impacto en el trabajo. Participaron, además de Casaravilla, Ruben Gallego (KPMG), Rodolfo Taboada (IBM), Paola Rapetti (Incubadora Sinergia) y José Bello (Prosegur).

Casaravilla apuntó que para UTE las oportunidades que brinda la tecnología son enormes y le permiten concebir nuevos modelos de negocio. “Las necesidades eléctricas están y estarán porque el futuro es eléctrico”, señaló. Remarcó el avance producido a raíz del cambio de la matriz energética y el desarrollo de las energías renovables, y lo relacionó con el impulso de las Redes Inteligentes (Smart Grid).

La magnitud del desafío de estas Redes movió a UTE a crear un Proyecto Priorizado que, junto con los de Inclusión y Talento Gerencial, forman parte de la proyección a futuro de la empresa y del servicio eléctrico, manifestó.

“Como ingeniero aprendí que si en el momento del diseño de un producto logramos anticipar los requerimientos que tendrá en el futuro ese producto, ganaremos terreno. En Uruguay tenemos la ventaja de tener una empresa verticalmente integrada, que no tiene ninguna dificultad para trasladar los beneficios del cambio de la matriz al desarrollo de las redes inteligentes. En el mundo se preguntan cómo lo hacemos. Entonces, estamos innovando, no estamos copiando a nadie. Siempre nos estamos adelantando porque estamos construyendo algo que no existe o no tenemos de dónde copiarlo”, remarcó Casaravilla.

En relación a las consecuencias de la innovación tecnológica sobre el trabajo, el presidente de UTE opinó que si bien hay un volumen importante de trabajo operativo en la empresa que requiere de presencia humana permanente, hay áreas donde las tareas ya no se realizan por parte de trabajadores o en poco tiempo se van a dejar de realizar.

“La defensa de las empresas públicas pasa hoy por defender su productividad; esto implica defender el trabajo, y no el puesto –consideró-. En el marco de la negociación colectiva, a través de acuerdos con el sindicato, buscamos capacitar e insertar en otras áreas a aquellos trabajadores que van siendo desplazados por el avance tecnológico. Lo que no puede suceder es que no entendamos hacia dónde va el mundo y la discusión debe ser cómo encaramos el  avance tecnológico en beneficio del conjunto de la sociedad”. 

COMUNICACIÓN CORPORATIVA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

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