ENERGÍA PARA EL DESARROLLO COMUNITARIO

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Comenzó segunda etapa de Luces para Aprender, que llevará energía solar en apoyo a emprendimientos comunitarios y educativos

Con un emotivo acto a orillas de la Laguna de Rocha, se celebró el miércoles 1° la instalación de paneles fotovoltaicos en “La Cocina de la Barra”, un emprendimiento gastronómico cooperativo a cargo de mujeres pescadoras de la zona. Se inició así la segunda etapa del proyecto “Luces para aprender”, que a las escuelas rurales alcanzadas en la primera etapa suma ahora el acceso a la energía solar para emprendimientos productivos, centros educativos y hogares rurales.

La Cocina de la Barra es un restaurante que está ubicado en el área protegida de la Laguna de Rocha y es gestionado por una cooperativa de mujeres integrantes de la Asociación de Pescadores Artesanales de Lagunas Costeras (APALCO). Allí se instalaron paneles solares que se habían dispuesto anteriormente en escuelas rurales a las que ahora llegó la electricidad a través de la red de UTE.

La Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), la Fundación Elecnor y UTE, responsables del programa Luces para Aprender que posibilitó la instalación de estos paneles en todas las escuelas rurales que carecían del servicio, definieron que los equipos liberados en escuelas se utilizaran en emprendimientos productivos de carácter comunitario, en proyectos educativos o en hogares de niños que asisten a esas escuelas.

“No estamos únicamente inaugurando la instalación de un panel fotovoltaico. Estamos apostando a la inclusión social a través del desarrollo de emprendimientos productivos cooperativos”, dijo el director de UTE Walter Sosa en el acto del miércoles 1°. Destacó asimismo que este hito marca el puntapié inicial de la segunda etapa de Luces para Aprender, proyecto que se fijó como objetivo desde 2014 que todas las escuelas rurales tuvieran energía eléctrica de calidad. “Lo logramos –dijo Sosa-. Fuimos el primer país de Iberoamérica en el que todas sus escuelas rurales dispusieron de energía eléctrica”.

Una vez que, gracias a los avances en la electrificación rural, algunas de esas escuelas accedieron al suministro a través de la red, OEI, Fundación Elecnor y UTE acordaron que los equipos liberados fueran redistribuidos con tres objetivos: a) que los niños que asisten a escuelas rurales más alejadas de las redes pudieran tener también en sus casas energía eléctrica de calidad; b) apoyar a centros educativos en el desarrollo de las carreras que forman mano de obra nacional especializada en energías renovables; c) apoyar el desarrollo comunitario y humano.

UN PROYECTO LIDERADO POR MUJERES

En el acto hablaron también Jimena Lagos, integrante de APALCO, Héctor Caymaris, director del Paisaje Protegido Laguna de Rocha, el alcalde de La Paloma José Luis Olivera, Rosa de León por Fundación Elecnor e Ignacio Hernaiz, director de la Oficina de la OEI-Mercosur en Uruguay. Estuvieron presentes también el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, autoridades de la Intendencia de Rocha, del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y vecinos del lugar.

Luego de la parte oratoria se inauguró un mural pintado por el artista Guillermo Fernández Villa, con la colaboración de niños de la comunidad. A su vez, OEI, Fundación Elecnor y UTE entregaron un diploma a las responsables del emprendimiento en el que “declaran de interés socio cultural el emprendimiento La Cocina de La Barra, impulsado por las mujeres de la comunidad de pescadores artesanales de la Laguna de Rocha, proyecto de fortalecimiento institucional de APALCO”.

Jimena Lagos destacó en su mensaje la importancia de este logro. “Cocina de la Barra es un sueño que surge de las mujeres de esta laguna. Pudimos crear un salón para la Asociación y que funciona como un lugar donde las mujeres ofrecen no solo un producto sino también la cultura de la pesca”, dijo. APALCO funciona desde 2003, aportando al desarrollo de la comunidad y la protección del trabajo pescador. En su directiva, la mayoría son mujeres. Lagos tributó un reconocimiento a estas mujeres “que son madres, esposas, pescadoras”, porque “gran parte de este lugar donde estamos parados lo hicieron ellas”.

El acto se cerró con música y degustación de las especialidades elaboradas en La Cocina. Ana Prada y Pata Kramer compartieron algunas canciones con quienes tuvieron la buena idea de acercarse hasta la Laguna.

COMUNICACIÓN CORPORATIVA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

Paneles solares en Cocina de la Barra, inicio de la segunda etapa de Luces para Aprender
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